Johan Borysenko
Si creemos en lo que hacemos, los retos con los que nos encontramos en el camino valen la pena.
No, esto que
experimento ya no puedo llamarlo miedo. Es un algo enloquecedor, raro, que
aun así no cambiaría por nada. Lo que me gustaría descubrir es el por qué
no puedo controlarlo, de que se haya vuelto imprescindible. ¡Joder! Es
agradable, y a estas alturas completamente necesario.
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