Y descubrir a día de hoy que su pasión eran los coches, que adoraba la Fórmula 1 por encima de todas las cosas y que las motos le daban igual.
Y que papá me diga que soy exactamente igual que tu... con una típica diferencia que tienen los hermanos: tú adorabas el olor a garaje, y a mí me da náuseas.
Y yo que sigo sin tener el valor suficiente para ir a verte...
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